El Homicidio Casi perfecto. - I

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Así empezó todo...

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El olor a alcohol y adolescentes creyéndose adultos inundaban el ambiente, a pesar de ser una fiesta para "distraernos de los estudios", el ambiente cálido y tranquilo que le habían prometido que habría en la fiesta, no existía. Incluso, se sentía algo pesado en el ambiente, como si algo malo fuera a ocurrir. Eso molestó a Kara, quien pensaba en lo raro que le resultaba la gente de estos lugares. Al ser una estudiante de intercambio, no entendía mucho el "raro comportamiento" de sus compañeros de clase, así que decidió salir al patio de la casa junto con su amigo Sparki buscando distracción.

De una manera algo inconsciente, en la fiesta poco a poco los estudiantes se fueron dividiendo en grupos, cada quien con sus compañeros y amigos más allegados. Y a pesar del ambiente incómodo y pesado que cada vez era más notorio, nadie pensaría que entre todos habría un traidor. Quien acabaría esa noche, con la vida de la querida Dalay....

Dalay se encontraba con su querido y "perfecto"
novio, Pasa, quien se había mostrado inquieto y nervioso toda la noche. Comportamiento el cual ella no pasaba por alto. A la poca distancia de ellos, se encontraba Sander, un chico que, como muchos, se deleitaba con la presencia de Dalay; al ser una chica popular realmente llamaba la atención de muchos chicos.. Y chicas... Sander no se encontraba solo, ya que tenía de compañía a su mejor amigo Melss. Ambos murmuraban entre ellos tratando de no llamar la atención. Detective, ¿Crees que tendrían algo entre manos?.

Más allá del ruido que emitía la música, increíblemente moderado, había otro grupito de compañeros. Se trata de Pitoniso, Kaze y Kaleizy, quienes no se sentían para nada cómodos en la fiesta. Hablaban entre ellos de una manera despreocupada pero estando a la defensiva, absolutamente todos en la fiesta notaban el pesado ambiente. Y sin embargo, nadie se iba. Nadie se alejaba de los suyos. Nadie nada. Excepto Kaleizy, que por el rabillo de su ojo captó un sutil movimiento, pasa Dalay y pasa subían al 2do piso de la casa. Era más que obvio lo que sucedería arriba.

O eso pensó, hasta que vio a su odiosa compañera.. ¿Marva? bajar corriendo hasta llegar con October. Kaleizy quiso intentar escuchar lo que decían ya que estaban relativamente cerca, pero el llamado de Pitoniso hacía su persona la hizo volver a la conversación, quedándose con las ganas de saber. Momentos más tarde, al voltear disimuladamente, notó cómo October y Sander ya no estaban. Marva flirteaba con Raiko en un rincón, mientras Kara y Sparki volvían a entrar a la casa. Por un momento, sintió escalofríos. Todo era tan raro, tan distante unos de los otros. Tan diferentes a las antiguas fiestas impartidas por Melss...Se disculpó con sus amigos Pitoniso y Kaze, con la excusa de ir al baño y se adentro por las escaleras, tratando de entender qué sucedía. Pero pronto se dio cuenta que no estaba sola. Kara apareció repentinamente a su lado y le hizo un gesto de que hiciera silencio. Mientras que abajo, Melss trataba de reunirlos a todos, para jugar ¿Verdad o reto?. Que ridículo, pensó Pitoniso. Por otro lado, Dalay se encontraba con October, Sander y Pasa. Manteniendo una "conversación", más incómoda que hablar de sexo con su madre. Entonces, detective.. ¿Qué sucede aquí?. Kara y Kaleizy estaban contra la puerta de la habitación en donde se encontraban Dalay y los chicos, tratando de entender lo que sucedía ahí dentro. Sin embargo, tuvieron que esconderse en la puerta más cercana que encontraron a esa. Ya que una sombra apareció a lo largo del pasillo, donde estaban las escaleras. Cerraron la puerta sin miramientos y evitaron hacer ruido.

¿De quién era la sombra? Parecía un chico, pero ¿Quién?. Todos estaban abajo, se podían oír las voces, algunas risas y la música.

Afora, abrumada con el ambiente se había distanciado un poco de sus compañeros, recorriendo poco a poco la casa. En dado momento, creyó ver algo raro y subió las escaleras, pero… El pasillo estaba solo, quizás ya había bebido mucho… Cuando estaba a punto de devolverse, una voz retumbó en sus oídos, pero no eran palabras… Quizás… ¿G-gemidos? Caminó lentamente hacia la puerta de donde provenía el sonido, y cada vez se hacía más intenso esos gemidos. ¿De quién?. Se quedó con las ganas de saber, ya que después de unos momentos escuchando decidió retirarse.  Si la hubiesen visto…  Hubiera sido muy incómodo…

Abajo estaban todos, o casi todos. En un círculo, jugando verdad o reto. ¿Debería acercarse? Bueno, no hay mucho que perder… Se fue al lado de Pitoniso, que no le hizo mucho caso al estar tan entretenido con el juego. Poco después aparecieron Kara y Kaleizy. Sin embargo, esta último volvio a desaparecer poco después.

Después de un rato, se podría decir que… ya nadie era consciente de lo que hacían, entre alcohol, las hormonas alteradas y las risas, la sobriedad no formaba parte de nadie. Y en ese momento, aparecieron October, Pasa y Sander. Se les veía algo agitados, pareciendo que acababan de arreglarse después de haber corrido un maratón. Se integraron con normalidad al juego y minutos después apareció Dalay, quien parecía más dormida que despierta con lo borracha que iba.

Por lo mismo, nadie se extrañó cuando volvió a desaparecer unos minutos después, el juego había acabado y todos volvían a dividirse. Algunos se dieron cuenta de la ausencia de dalay y otros más; sin embargo, al estar tan escasos de una pizca de sobriedad, no reconocían quienes faltaban

Dalay ya no era consciente de nada desde hace un buen rato, pero supo que algo no iba bien. Estaba en el baño, mirándose al espejo. Hasta que alguien entró. Hizo ademán de salir del baño… Sabía que algo malo sucedería… Y sucedió. Su verdugo empezó a reírse de ella, insultar como nunca antes lo habían hecho. Y como si la suerte le hubiese abandonado, vio cómo le mostraba un cuchillo. Poco a poco acercándose a su cuello. Mierda, mierda, mierda, pensó. Si gritaba, ¿La escucharan?. Pero no le dio tiempo a ello. El cuchillo descendía por su cuello, a su pecho, cintura… Hasta que llegó a su cadera, a un costado…Con una sonrisa en su rostro. Se lo enterró. Sin contemplaciones. Sin piedad. Sin sentir nada más que risa  por aquella ingenua chica. Una vez supo que había atravesado su piel hasta la espalda, lo sacó, permitiéndole sangrar hasta la muerte. Luego, como si nada hubiese pasado, lavó sus manos ahí mismo, e igual el cuchillo. Ni siquiera se había manchado la ropa, en cambio ella… Ya le quedaba poco. Y para cuando se dieran cuenta los demás, sería muy tarde. Ya lo era. Le dedico una última mirada y salió de ahí, ya empezaba a oler mal.

Kaze miró su reloj, Dalay no aparecía desde hace más de media hora y ahora Kaleizy igualmente había desaparecido. Los demás estaban en el salón… Aunque October se había unido recientemente a ellos, ya que por lo visto, andaba de ligón. Igualmente Melss y Sander. Sin poder evitarlo, expresó su preocupación a los chicos a su alrededor y Sparki junto con Pasa, se ofrecieron para acompañarle a buscar a las chicas. Nuevamente parecía volver el mal ambiente de hace un par de horas atrás… Buscaron en la cocina, el patio y las habitaciones. Ya resignados, volvieron a retomar la conversación entre sí sobre las bellezas desaparecidas.

Sin embargo, Kaze no pudo quedarse de brazos cruzados, necesitaba encontrar a ambas chicas, el ambiente estaba más que tenso y la preocupación era enorme. Momentos después de decidir revisar el 2do piso de la casa, al subir las escaleras se encontró con Kaleizy, quien estaba sentada en las mismas un poco tensa y le expresó su preocupación por Dalay desaparecida. Así que no era el único, vaya. Entre los 2 decidieron revisar el 2do piso y buscaron hasta llegar al final del pasillo, la puerta estaba entreabierta y había una luz encendida dentro de ella. Kaze, curioso, quiso abrir la puerta, pero en un movimiento rápido de Kaleizy, se lo impidió. Estaba asustada, no había razones para negar lo evidente. Por lo mismo decidió colocarse detrás de Kaze y abrazarle. La tensión y el miedo era más que palpable en el ambiente. Y una vez decididos, por si alguien estaba dentro y necesitaba ayuda, Kaze abrió la puerta.

Y silencio. Silencio, silencio y más silencio. Ninguno supo reaccionar. Ninguno pudo articular palabra. Solo se miraron entre sí y se separaron. ¿Realmente veían eso?, ¿Se habían vuelto locos?. Sí, era lo más probable.

La imagen de Dalay tirada en el suelo, inconsciente, llena de sangre, la ropa hecha mierda y quizás… ¿M-muerta? No, no era posible. Debía ser una broma, pensaron. Esperaron una reacción, un movimiento, una risa, algo que indicara que lo que veían era mentira. Pero… No sucedió nada. Ella seguía ahí, sin moverse, sin hacer nada. Y lo hizo, se abalanzó sobre el moribundo cuerpo, lleno de ira y tristeza, Kaze abrazó el cuerpo de Dalay y la mantuvo pegada a su pecho, como si eso pudiera salvarla. No le importó llenarse de sangre, no le importó el asqueroso olor que ya empezaba a inundar el cuarto de baño. Kaleizy había quedado petrificada, literalmente. Sin saber como reaccionar, solo se quedo ahí de pie, esperando.. Escucho como Kaze murmuraba en voz baja, pero no logró entender el qué. Prefirió no preguntar.


Ya había pasado una hora, la policía había llegado y todos se miraban entre sí, sin confiar en nadie. Había sido uno de nosotros. Lo sabían. Pero, ¿Quién? Parecía que al ver el cuerpo de Dalay en condiciones asquerosas, a todos se les había ido el alcohol del cerebro.

Desde ese día, todo se había vuelto incómodo. Al darse cuenta de que algunos de los compañeros no habían aparecido hasta después del incidente de ella
del cual pocos se atrevían a hablar. Todos y cada uno de los estudiantes habían sido citados para ser interrogados, eso parecía tenerlos a todos con los pelos de punta.